miércoles, 28 de octubre de 2009

Tarea 3. Bajos cifrados y acordes de sexta


Para los despistados, dejo aquí los ejercicios para entregar el miércoles 4. Se trata de dos bajos para realizar a cuatro voces y un ejercicio nuevo (¡oh!) que consiste en "rellenar" con contralto y tenor sin cometer faltas.


En ambos casos, los bajos están cifrados.

a) Soprano-bajo

Todos los acordes enlazados están en estado fundamental.


b) Bajos cifrados

No olvidéis poner los grados que son con números romanos para que no se nos pase ningún detalle de conducción de sensibles, duplicaciones, supresiones, etc.

El número que lleva la primera nota del bajo indica la disposición de la soprano en ese primer acorde.



NOTA IMPORTANTE: Os recuerdo que TODOS los ejercicios bajo la etiqueta "tarea" son obligatorios. Si no hemos entregado alguno en su momento estamos a tiempo. Entregar los trabajos que mando es un requisito imprescindible para aprobar cada trimestre tan importante como aprobar los exámenes.

martes, 27 de octubre de 2009

¿Perdidos?


Aparte de las consultas en el blog, por correo electrónico e incluso en tuenti (¡no será por opciones!), podéis encontrarme todos los miércoles de 20h a 21h en el aula 213.

Este espacio lo podemos utilizar para tutorías de alumnos o por si vuestros padres quieren hablar conmigo. Es sólo una hora a la semana y sois muchos, así que me gustaría que me avisáseis como mínimo con 48 horas para que no nos juntemos todos a la vez.

Os aconsejo no arrastrar dudas hasta la última semana de la evaluación. Quizás entonces habrá overbooking y no podré dedicaros todo el tiempo que me gustaría.

jueves, 22 de octubre de 2009

Serie de sextas

La serie de sextas es una sucesión de acordes en primera inversión cuyas fundamentales se mueven por segundas ascendentes o descendentes. En general, debe ser considerada más como un adorno de la textura de la melodía que como una estructura armónica.

Cuando varias triadas en primera inversión se hallan en sucesión, existe una tendencia de las partes al movimiento directo. En la literatura musical podemos encontrar muchos ejemplos de este tipo de conducción de las voces.


Generalmente se realiza suprimiendo una voz (la soprano o el tenor), y colocando todas las terceras en una misma voz, y todas las sextas en otra voz, de modo que las sextas siempre estén por encima de las terceras. De esta realización resulta un movimiento directo de tres voces.*


Cuando se trata de una serie larga y queremos mantener la simetría con cuatro voces, sólo hay posibilidad de realizarla de una manera:

a) Disponer la 6ª de cada acorde en la soprano, formando movimiento paralelo con el bajo.

b) Disponer la 3ª de cada acorde en la contralto.

c) Asignar al tenor la misión de duplicar en la otra voz alternativamente 3ª y 6ª o 6ª y bajo, cuidando no duplicar la sensible cuando está en el bajo.



A tener en cuenta:

Para que una sucesión se considere serie de sextas, ésta ha de tener como mínimo cuatro acordes seguidos en primera inversión, teniendo todos la misma duración.

Si la tonalidad del ejercicio está en modo menor, en la serie de sextas no se utiliza el VII grado como sensible, salvo que lo señale el cifrado.


¡Adelante con el siguiente ejercicio!




*En los siglos XV y XVI el paralelismo de triadas en primera inversión se llamaba fabordón.

lunes, 19 de octubre de 2009

Nuevas precauciones derivadas del empleo de las inversiones

¡Oh, no! El uso de inversiones nos abre una vía de escape a ciertas faltas pero nos conduce a otras de rebote. Veamos cuáles son.


Síncopa armónica

En principio, no se debe prolongar sobre un tiempo fuerte (en particular sobre un primer tiempo de compás) una armonía atacada en tiempo débil, incluso cuando de trata de un único acorde presentado en inversiones diferentes. Se corre el riesgo de debilitar la sensación del tiempo fuerte.


Quintas u octavas paralelas

Uno o varios cambios de inversión o de posición en el interior de un mismo acorde no disimulan las faltas de quintas y octavas consecutivas entre una armonía y la siguiente: sería necesario que otra armonía (un tercer acorde diferente "aislando" los otros dos) fuera oído entre aquel que hace escuchar la primera quinta u octava y aquel que hace escuchar la segunda.




Ejemplo 1: Hay tres faltas. Las quintas y octavas marcadas en el segundo compás son incorrectas, pues se producen en el curso de dos armonías consecutivas.

Ejemplos 2 y 3: Las faltas están corregidas sin modificar el soprano ni el bajo, como en una situación donde estuviera prohibido tocarlos (bajo dado o canto dado). Muchas otras modificaciones son posibles si se opta por modificar el soprano, cambiar el bajo o la armonía.

Basta, a menudo, con desplazar una sola nota (incluso si esto modifica una duplicación) para corregir el problema. Aquí, el re del tenor era el defecto más grande y, justamente, los acordes de sexta ofrecen un gran abanico de posibilidades de elección de posiciones usuales.

sábado, 17 de octubre de 2009

El guión

Cambios de posición y de inversión

Cuando varios tiempos consecutivos son armonizados por la misma función armónica (es decir, el mismo acorde, las mismas notas) pero con cambios de posición o de inversión, se acostumbra a no cifrar más que una sóla vez y a sobreentender los cifrados de los otros tiempos con un guión.

La ventaja es que se puede ver de un golpe de ojo en que no hay más que una sóla armonía durante toda la duración del guión.


Durante la duración del guión, son las notas representadas por el cifrado las que continúan siendo utilizadas. Sólo su posición (disposición de las voces, elección de las duplicaciones) puede ser modificada a voluntad del realizador.

El eventual cambio de inversión, es determinado por el eventual movimiento del bajo:
  • Durante la duración de un acorde, si el bajo queda mantenido durante el guión, la inversión no cambia.
  • Durante el acorde, si el bajo asciende o desciende por terceras durante el guión, el acorde cambia de inversión.